La lucha contra el bullying no es un tema nuevo, de hecho, inició formalmente en los años 70, sin embargo, en la actualidad parece que el asunto se ha salido de control. Lamentablemente, se ha convertido en un tema habitual entre los que se trata en el consultorio de todo psicólogo Bilbao y la realidad empeora cuando se verifica que la mayoría de las víctimas no pide ayuda profesional.

Los motivos por los que un intimidador ataca son múltiples, puede ser por el peso de la víctima, raza, orientación sexual, nacionalidad, el uso de gafas o de brackets, entre otras.

Ahora bien, entre los niños, es común observar las frecuentes burlas contra aquellos que sufren de alguna deficiencia dental o usan aparatos de ortodoncia para mejorar el orden de sus dientes, no es nuevo, pero cada vez las ofensas se tornan más hirientes, causando un mayor impacto en la autoestima de la víctima.

En este sentido, el problema va más allá de la vergüenza que sienta el chico al sonreír, es un tema de seguridad que inicia con sus dientes y se extiende a distintos ámbitos de su personalidad, convirtiéndole en introvertido y afectando su vida social, familiar e inclusive el ámbito académico.

La importancia de la opinión profesionalpsicólogo Bilbao - Brackets

Ciertamente, hablamos de bullying si una persona actúa con respecto a otra de manera intimidante y abusiva; pero esta no es la única forma en que los niños y jóvenes pueden sentirse inseguros cuando padecen una enfermedad dental; el rechazo muchas veces es percibido a través de las miradas o actitudes excluyentes, por ello no debemos esperar a que ocurra un evento irregular para evaluarle emocionalmente.

Creer que exageran cuando plantean lo que les ocurre, es uno de los errores comunes en la mayoría de los padres. Y aunque en ocasiones, los niños tienden a utilizar estos pretextos para llamar la atención, si eso es lo que opina con respecto al planteamiento del chico, dele la oportunidad de ser escuchado por un psicólogo y deje que sea el profesional quien determine la seriedad del asunto.

En todo caso, necesitará la ayuda del psicólogo para tratar la excesiva necesidad de atención, lo que también puede ser síntoma de algún trastorno emocional.

Recordemos que durante el periodo infanto-juvenil el ser humano tiende a ser más susceptible a los estímulos del entorno y, en vista de que aún no ha formado una personalidad adulta, no cuenta con la estabilidad necesaria para hacerle frente a las acciones que le impactan negativamente.

Si desea que su hijo crezca seguro de sí mismo, feliz con la persona que es y con una autoestima sana, no dude en consultar con un psicólogo que le ofrezca la ayuda que necesita para superar las consecuencias del bullying.

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